Proyectar seguridad en las apps: ¿más deseable o más abierto?
Abres una app de citas. Lees un perfil. El tono es seguro, casi de «sé lo que quiero». O, al contrario, hay algo más dubitativo, como si la persona se estuviera midiendo. En segundos ya has decidido si te atrae, si buscaría una relación estable o si parece más abierta a lo casual.
No es un capricho tuyo. Un estudio publicado en Sexuality & Culture sugiere que la autoestima que percibimos en un desconocido funciona como un atajo. Nos sirve para inferir otras cosas: atractivo físico, deseabilidad como pareja e incluso actitudes hacia las relaciones sin compromiso.
Los investigadores presentaron a 439 participantes viñetas de un perfil hipotético. «Sarah» o «Mark», un joven que acababa de terminar la universidad y tenía un trabajo nuevo. Junto a la descripción aparecían sus (supuestas) respuestas a escalas, incluida una de autoestima alta o baja. Después, los participantes juzgaban atractivo, deseabilidad romántica (para otros usuarios de una web de citas) y sociosexualidad: cuán abierto se percibía a las relaciones sin compromiso.
El trabajo original está aquí: https://doi.org/10.1007/s12119-026-10642-2.
Alta autoestima, más atractivo y más deseable
El perfil de alta autoestima se percibió como más atractivo físicamente. También como más deseable en general, tanto para una relación a largo plazo como para un encuentro más corto.
Es un efecto potente y coherente con investigaciones anteriores. Se parece al halo de la belleza: si alguien parece valorarse, le colgamos otras etiquetas positivas. Los autores lo llaman efecto proxy de la autoestima. Una pista rápida que usamos para rellenar el retrato cuando hay poca información. Precisamente el escenario de las apps de citas.
Piensa en tu propio perfil. ¿Qué pistas dejas? Una frase como «me gusta la vida que tengo» no es lo mismo que «a ver si encuentro a alguien que me complete». Ambas son humanas. Se leen distinto.
También te leen como más abierto
Aquí está el matiz que más interesa si buscas algo estable. Al perfil de alta autoestima se le atribuyó mayor sociosexualidad. Es decir, se asumió que tendría actitudes y conductas menos restrictivas: más abierto a lo casual.
Ojo: el estudio no demuestra que las personas con buena autoestima busquen más encuentros sin compromiso. Sugiere que los observadores lo infieren. Tiene una lógica intuitiva (seguridad = más vida social = más oportunidades). Choca, en cambio, con el estereotipo —bastante presente en series y psicología popular— de que lo casual, sobre todo en mujeres, va unido a baja autoestima.
Los investigadores trataron esta pregunta como exploratoria. Los resultados apuntan a que la alta autoestima percibida se asocia con más apertura atribuida, no con menos.
Si tú quieres una pareja con recorrido, este sesgo puede generar ruido. Te ven más deseable… y también más «disponible» para algo que quizá no buscas.
El género del perfil también pesa
Independientemente de la autoestima, los participantes percibieron a los hombres como más abiertos sexualmente que a las mujeres. No hubo una interacción clara entre género y autoestima: el efecto de la seguridad se daba en los dos.
Las mujeres hipotéticas se consideraron más atractivas y más deseables para una relación larga. Para lo corto, la ventaja de la alta autoestima fue más marcada en los perfiles masculinos.
Estos hallazgos recuerdan los scripts de género que seguimos aplicando sin darnos cuenta. Un hombre seguro se lee a veces como alguien con muchas opciones. Nadie sale del todo bien parado de las inferencias de tres segundos.
Si buscas una relación seria, da igual el género: las primeras impresiones en las apps están llenas de atajos. Algunos te favorecen. Otros te sitúan mal.
¿Mostrar seguridad tiene un coste?
La tentación sería bajar el volumen de la autoestima para no parecer «demasiado abierto». El estudio no lo recomienda. El perfil de baja autoestima se juzgó menos atractivo y menos deseable. Fingir inseguridad no te hace más pareja estable. Te hace menos visible.
Lo útil es otra cosa: no dejar que la autoestima sea la única pista. Las apps premian la síntesis extrema. Tú puedes añadir una frase concreta sobre lo que buscas. «Me gusta ir despacio» o «busco algo con calma y recorrido» no anula el halo de la seguridad, pero da contexto. Reduce el espacio para la inferencia salvaje.
Nadie te conoce de verdad por un perfil. Ni tú a la otra persona. El experimento lo deja claro: con información limitada, rellenamos. A veces acertamos. A menudo proyectamos.
El amor duradero existe y se puede buscar mejor que a ciegas. Empieza cuando pasas de la viñeta a la conversación. Cuando dejas de inferir y empiezas a preguntar, con respeto, qué quiere cada uno.
¿Qué transmite tu perfil ahora? ¿Más «sé lo que valgo» o más cautela? Ninguna opción es incorrecta. Depende de con quién quieras coincidir de verdad.
Si te cansas de los atajos de las apps, hay formas de conoceros con más calma. En Celestinia empezamos por una conversación real, sin deslizar fotos.